"Ardientemente he deseado..." Estas palabras de Jesús inician en el Evangelio de Lucas el realto de la institución de la Eucaristía. La Eucaristía, por lo tanto, es la respuesta a un deseo. Ahora bien, las palabras "Misa", "Comunión", "Eucaristía", provocan en los fieles resonancias relativas a algún tipo de deseo. ¿Acaso son muchos los que relacionan la Misa, la Comunión, la Eucaristía con el imulso del deseo que les anima en su vida?. Este libro ha sido concebido y redactado para ayudar al lector a reencontrar el vínculo entre la Eucaristía y la vida. Por ser a un mismo tiempo Mesa, Palabra y Asamblea, la Eucaristía interpela a los hombres en los tres planos de su existencia que son la economía, la cultura y la política. En cada uno de estos terrenos la Eucaristía es a la vez iniciación y viático: despierta a los hombres al auténtico deseo y les da fuerza para seguir el camino en el que hay que realizar dicho deseo.