Una de las mayores riquezas de la Iglesia es su tradición oriental: la tradición de la Iglesia primitiva que se ha conservado en las iglesias del Oriente cristiano. Oriente nos ofrece un camino espiritual de excepcional riqueza. En un momento en el que la Iglesia se interroga sobre la inculturación, el Oriente cristiano nos propone modelos de fe vivida desde diferentes culturas, en diferentes contextos geográficos e históricos, en diferentes lenguas. Más aún, nos presenta el ejemplo de una Iglesia al margen de la llamada "civilización cristiana occidental". En el momento en que ésta entra en crisis, es bueno levantar los ojos a otros estilos de vida cristianos no occidentales. VÍCTOR CODINA, jesuita y teólogo latinoamericano, lleva más de treinta años en contacto con la tradición oriental, que ha sido siempre para él una fuente de gran riqueza, y ha escrito la presente obra como una iniciación a esta teología, tanto para los lectores españoles como para los de América LAtina, que no tienen fácil acceso a ella. Ahora bien, su pretensión no es puramente académica, sino que desea que el estudio sea además ocasión para contemplar desde el silencio, como quien contempla un icono oriental, la bellaza de la fe cristiana, el fuego del misterio de Dios, la luz que nos llega del Oriente. Y escuchar ecuménicamente esta voz en lo que tiene de más auténtico y profundo.