Lázaro el taciturno, el niño a un paso de perder la inocencia, asiste como espectador hipnotizado a las vívidas historias que su abuelo le regala al socaire de una imaginación desbordada. Estas vacaciones, alejadas de Madrid, son para el muchacho días de perplejidad, días en que la fantasía irrumpe juguetona en lo cotidiano para mostrar el lado menos lógico, pero no necesariamente menos cierto. Sócrates, el filósofo ex delincuente; Niña Susana, cría humillada, envenenada y prostituida; Alba, la adolescente ávida de la hermosura de Lázaro; Macarrón, la ex actriz redimida por el amor en los tiempos de guerra; Luciano, el hombre de los cacahuetes, mudo por su propia decisión o porque añora a las ninfas caníbales del bosque? personas reales unas o elenco de leyendas otros, que se encargan todos de abrirle a Lázaro los aojos hacia la infame y proterva madurez.