Este es un poemario construido a base de personajes. El doctor Robert Graves, quien refiere sus investigaciones sobre la enfermedad que ayudó a descubrir, pero también cuenta episodios biográficos, como su amistad con el paisajista Turner, 'El pintor de la luz', con quien compartió sus viajes. El poeta Robert Graves, quien parece hablar desde su tumba en el cementerio de la isla de Deyá quien, atento a las visiones de la poesía, espía a los otros a través de las cosas. Inspirado en la Cantata a solas del poeta Tomás Segovia, Francisco Hernández se apropia de una forma, un libreto imposible, y mediante ella revela el sufrimiento y la belleza, la enfermedad y la poesía, como elementos esenciales de la vida.