Si no fuera ya suficiente intentar sobrevivir a la adolescencia buscando una identidad propia, ahora Xiong Mao debe además protegerse de los siempre malintencionados planes de su hermana y de los enemigos de su madre, Masiko. Este segundo volumen de la trilogía nos muestra un poco más de la relación de Masiko y Xiong Mao, los motivos por los que tuvo que dejarla con su padre y los sentimientos que esto provoca en la adolescente. A diferencia del primer tomo, esta vez la portada también corre a cargo del joven Sourya que sigue imprimiéndole una personalidad propia al gran universo creado por Florent Maudoux.