El investigador de arte Alberto, bajo una repintada tela, descubre una auténtica pintura de El Greco, en torno a la que aparecen históricos documentos con su referencia. El protagonista justifica su interpretación en el campo de metáforas que Cervantes encierra bajo la selladura de siete sonetos cabalístico-pragmáticos preliminares y finales de la 1ª parte, reveladores de una silenciada intervención de El Greco en la base creativa edl Quijote. El Quijote espurio es una grotesca parodia impresa contra el Manco (…y siquiera se impriman contra mí más libros que letras tienen… etc.) (Gerv. Prol. IIª), al haber aprovechado los procesados manuscritos arábigos, originales del Cretense, para la composición de su Quijote.